
Once horas de lectura en voz alta corresponden a un libro estándar, de unas doscientas ochenta páginas de extensión. Los buenos libros son capaces de contener el universo. Las historias bien contadas cambian de punto de vista, de tiempo verbal, de personaje, de voz; y el lector, o el escucha, no necesitan instrucciones para entender la sincronía, las elipsis, las conjugaciones, las metáforas y las metonimias, entre muchos recursos o formas literarias.
La jueza Sandra Heredia leyó el pasado lunes 28 de julio parte de la extensa exposición de motivos para tomar la decisión con respecto a la acusación por fraude procesal y compra de testigos contra el expresidente Álvaro Uribe.
La togada comenzó su lectura refiriéndose a la diosa de la justicia, Temis. Habló de sus ojos vendados, y aclaró que la ceguera no es ausencia de juicio, sino falta de prejuicios; afirmó que la balanza no sopesa opiniones sino verdades; advirtió que la espada no es el símbolo del castigo sino el de la protección de lo justo y de lo necesario.
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