
Primera columna de la trilogía: Las formas del desprecio (Sí, esto de escribir trilogías me está gustando. Aclaro que no me gustan las del cine francés y, por si acaso —con el riesgo de los 'haters'—, tampoco la de Star Wars).
Por: David Colmenares
En Cartagena, alguna vez el Estado tapió Chambacú. Levantaron muros para cubrir el barrio pobre, desviar la mirada, maquillar la postal. Era una visita oficial. El Centro Histórico tenía que brillar.
La ciudad se preparó para la vitrina. Y para eso, el barrio tenía que desaparecer.
No fue un error logístico ni una decisión estética. Fue una señal clara: cuando la pobreza incomoda, no se resuelve. Se esconde.
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