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Álvaro García Jiménez
Puntos de vista

Negar a la moza: posverdad y estrategia de gobierno en Colombia

Lo escuché muchas veces. Se trata de una estrategia para tratar de manejar la situación si su esposa lo sorprende in fraganti con su pareja clandestina. “Amigo, niéguelo así lo agarren en la cama con su amante”. Esa es la premisa. “Diga que no es lo que parece. Niéguelo hasta la muerte. Si lo acepta, está perdido”.

La estrategia de la mentira radical de los infieles para negar a la moza parece ser ahora un recurso común en la política. No es solo un fenómeno aislado; es un método para salir de un ‘apuro’ y que se activa a pesar de que debería tener efectos devastadores en la confianza pública, algo que por lo visto ya no es importante. Es el reciente caso de Carlos Ramón González, quien encontró refugio en Nicaragua mientras era requerido por la justicia colombiana.

González, exdirector del DAPRE y amigo del presidente Petro, fue acusado por la Fiscalía de ordenar el robo de miles de millones de pesos de la UNGDR para sobornar congresistas. Renunció a su cargo en la Dirección Nacional de Inteligencia y desde entonces el rumor era que estaba pidiendo asilo en Barcelona o Nicaragua, mientras asistía a las diligencias judiciales de manera virtual, sin conocerse su paradero real.

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