
El mentir, mucho más que el reír, es lo propio del hombre, decía el historiador de la ciencia y filósofo francés Alexandre Koyré en su ensayo Reflexiones sobre la mentira https://ddooss.org/textos/documentos/reflexiones-sobre-la-mentira. El texto, que recomiendo, dice básicamente que nunca se ha mentido tanto como hoy —que en el caso de Koyré era 1943, en plena Segunda Guerra Mundial— de forma vergonzosa, sistemática y constante. Reconoce, claro, que la mentira es tan antigua como el ser humano y la política misma, pero sostiene que, incluso comparado con momentos históricos de gran manipulación —como la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias electorales—, el nivel actual resulta aún más extremo. Eso, le diría yo a Koyré 70 años después: se ha cuadruplicado en nuestro tiempo. Ya sabemos el efecto perverso que sobre la mentira y su propagación tienen las redes sociales, y el efecto tóxico que están causando incluso en las democracias más sólidas del mundo.
Pero el objeto de esta columna no es filosofar sobre la mentira, sino señalar a uno de los candidatos que con más frecuencia la utiliza. Hace unos días, en Sin Anestesia, de La Luciérnag,a de Caracol Radio, el candidato Daniel Quintero se dibujó a sí mismo como un pobre perseguido de una fiscalía vengativa e injusta, trató de enredar a los entrevistadores con mentiras e inconsistencias sobre las múltiples acusaciones que pesan sobre él y, salvo que demuestre lo contrario, mintió diciendo que “la última fiscal se puso a llorar en la audiencia, diciendo que estaba siendo presionada. y claro, la presión de los medios de comunicación tratando de que condenen a alguien de Quintero”. El periodista Sebastián Estrada hizo entonces la verificación de algunas de las afirmaciones de Quintero, afirmaciones que el candidato que nadie quiere en la izquierda, salvo el presidente Petro, seguirá repitiendo hasta el cansancio en los meses de campaña que faltan.
Lo que sabemos es que la Fiscalía ya acusó formalmente a Quintero y a 12 personas más por el caso Aguas Vivas. Se les imputan los delitos de peculado por apropiación, prevaricato por acción e interés indebido en la celebración de contratos. La Fiscalía dice que se modificó irregularmente el POT para restituir ilegalmente un lote. El predio, de 146.000 m², pasó de valer 2.711 millones de pesos en 2019 a 48.234 millones en 2020 (un aumento del 1.700 por ciento) durante la administración de Quintero, lo que habría favorecido a un privado, presuntamente el señor Luis Pérez. Lo que dijo Quintero en la entrevista es que quien firmó el contrato por 42.000 millones fue Federico Gutiérrez, pero lo que realmente pasó es distinto. En diciembre de 2019, la alcaldía de Federico Gutiérrez cedió gratuitamente al municipio de Medellín el predio Aguas Vivas, mediante escritura por un valor catastral de 2.800 millones de pesos, no por 42.000 millones como afirmó luego Quintero.
En la misma entrevista, dijo que la presión en Medellín para que lo condenaran era tan grande que una fiscal, durante una audiencia, había llorado porque, supuestamente, no soportaba más la situación. Cuando se le pidió que aportara la evidencia de eso, que sin duda sería noticia, entregó un audio de 36 segundos que no se sabe dónde se grabó, quiénes son los que hablan ni por qué. Se oye a un juez preguntarle a una fiscal, no sabemos nombres, ni fechas, ni contexto del caso, cuándo renunciará. Ella contesta que el 19 de enero, y parece llorar. Eso es todo. Si el señor Quintero, o su campaña, quieren aportar un video, o una declaración de la fiscal del caso en ese sentido, acá se publicará. Mientras tanto, no es otra cosa que una ficción. Si —repito—, existe ese video, y esa fiscal denuncia presiones para condenar a Quintero, sería de una gravedad enorme. Estoy atento.
El exalcalde Quintero también afirmó que de 600 investigaciones en su contra solo quedaban cuatro abiertas. Sin embargo, el chequeo de Sebastián Estrada encontró que esto es falso: la Alcaldía bajo su administración sí enfrenta siete procesos de la Fiscalía con 43 imputados, además de otros en etapa de investigación previa. En la Procuraduría también hay más de una decena de procesos. Quintero, por su parte, tiene pendiente en segunda instancia un proceso por participación en política y, junto a dos exsecretarios, otro en primera instancia por el uso indebido de caja menor. Ahora, en el caso de Aguas Vivas, la Fiscalía dice contar con 4.000 pruebas en contra de las 13 personas, incluyendo el candidato Quintero. Tendrá la justicia la responsabilidad de acelerar el juicio, bien sea para condenar o absolver, porque el peor escenario para Colombia sería tener un candidato a la Presidencia con el riesgo de ser condenado. Quintero, mientras tanto, y esa también es razón para que no quieran en el progresismo, seguirá mintiendo a diestra y siniestra. Y así, de ser el caso, gobernará si Colombia decide por su nombre.
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