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Rudolf Hommes

La menor oportunidad posible

La gente se está quejando de que los candidatos y precandidatos a la Presidencia no están haciendo propuestas llamativas o relevantes y que no hay una discusión activa sobre cuáles serían las que estarían en la mente de los votantes cuando estén decidiendo cómo y por quién votar. Si esto es así para los candidatos a presidente, la situación es aún peor para los candidatos al Congreso, especialmente en el caso de candidaturas que se presentan por primera vez a unas elecciones.

La mayoría de la gente llega al sitio de votación sin tener claro por quién van a votar y qué se espera del candidato o candidata por el o la cual terminan votando. El sistema está diseñado para que los que ya han sido senadores o representantes vuelvan a hacerlo. En general, nadie les pregunta que ideas o propósitos tienen que en caso de ser nombrados estarían dispuestos a promover o a apoyar.  

Los que ya han estado en los cuerpos legislativos tienen mayor conocimiento y mayor probabilidad de recibir apoyo financiero, porque ya saben cómo funciona el tema de la plata en las elecciones y porque a los financiadores les gusta tener la oportunidad de estar apoyando a alguien con mayor probabilidad de ser elegido y/o que esté dispuesto a ofrecer algo a cambio del apoyo que recibe. Los candidatos nuevos son menos aversos a esos intercambios, y lo que necesita el sistema es que esas prácticas vayan desapareciendo, algo que a los jefes de los partidos establecidos les parece absurdo e indeseable. 

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