La Agencia Nacional de Hidrocarburos estaría siendo utilizada como plataforma contractual para apoyar y financiar campañas políticas al Congreso. La documentación indica eso. Lo más sorprendente es que no se trataría de candidatos del Pacto Histórico, sino de Cambio Radical.
Así como se oye. Contratos entregados a dedo que suman más de 1.500 millones de pesos, procesos de convenios que alcanzaron los 50.000 millones, actas de inicio, delegaciones de supervisión y una pelea interna con el Ministerio de Minas y Energía, muestran que recursos públicos asignados a la ANH estarían sirviendo para aceitar una maquinaria política en el departamento de Boyacá.
No se trata de una inferencia ligera ni de un cruce malintencionado de hechos inconexos. No. El patrón emerge cuando se revisan los documentos, se siguen los nombres y se superponen las fechas. Lo que resulta no es un error administrativo aislado, sino una arquitectura contractual con beneficiarios claros y un propósito político reconocible. Como decía mi abuelita, punto, cadeneta y dato.
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