
Hay números que no olvido.
Eran importantes porque ahí vivía yo.
El mío era 2 74 02 35.
No lo había pensado en años. Hasta que reapareció. No como recuerdo, sino como una voz. Porque ese número era el lugar donde yo todavía no sabía quién era.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios
















