
Uribismo desunido no deja pavimentar
Las pujas internas en el uribismo e incumplimientos contractuales no han dejado hacer la vía que comunica Casanare con Vichada.
Una carretera que comunicaría más fácilmente a Casanare y Vichada está en veremos por peleas internas del partido de gobierno e incumplimientos contractuales. Y, mientras tanto, los habitantes siguen sin vía.
No son tiempos de unidad dentro del uribismo. No solo un sector del partido liderado por María Fernanda Cabal trató de “mamerto” y “liberal de izquierda” al presidente Iván Duque, matriculado en el Centro Democrático, sino que la fragmentación también llegó a Casanare, el departamento estadísticamente más uribista de Colombia. Sus dos últimos gobernadores han sido de la colectividad y fue la región colombiana que más votó por el No en el plebiscito por la paz: 71 por ciento de los habitantes.
La división del uribismo en el departamento llanero tiene actualmente afectados a Vichada y Casanare. La construcción de una vía en Paz de Ariporo, Casanare, a la que se le han destinado 45.000 millones de pesos estaría en veremos y con retrasos por las pujas internas entre la alcaldesa del municipio y avalada por el Centro Democrático, Eunice Escobar, y la senadora exuribista Amanda Rocío González, quien de facto fue expulsada del Centro Democrático hace unos meses al no otorgarle el aval para retener su curul.
El expresidente Álvaro Uribe avivó la llama frente a los retrasos hace tres días al exigir “Cero Corrupción: por favor alcaldía y senadora saliente aclarar”. Agregó, además, que “la obra era para que la inaugurara el presidente antes del 7 de agosto”. También le remitió una queja directamente a la procuradora Margarita Cabello en la que solicitó “investigar la ejecución de los contratos que ante el Gobierno Nacional ha gestionado la senadora Amanda Rocío González, quien fue elegida por el Centro Democrático”.
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