
El tour de Francia
Gustavo Petro llega con la camiseta de líder a la primera vuelta presidencial. La selección de su compañera de fórmula es una gran decisión de campaña, pero puede resultar muy complicada para armar alianzas y aún más para gobernar un país.
Por: Redacción Cambio
La selección de una fórmula vicepresidencial es un manifiesto político. El candidato busca una alianza para llegar a un sector que le ha sido esquivo o para sellar un acuerdo con un grupo político que le pueda dar los votos que le faltan para ganar. En el caso de Gustavo Petro y Francia Márquez no parece haber operado esa ecuación. Los más de 700.000 votos que Francia obtuvo en la consulta interna del Pacto Histórico iban a estar mayoritariamente con Petro aunque hubiera escogido otra persona. Francia tampoco acerca otro grupo político, ni suma nuevos votos. Su nominación no es una señal de apertura hacia una coalición de centro y al contrario puede ser leída como una radicalización del discurso antiestablecimiento, tan útil para hacer campaña como contraproducente para gobernar.
Los ejemplos abundan en Colombia y en el mundo. Barack Obama escoge a un hombre blanco y del establecimiento como Joe Biden para que sea su compañero de tiquete. Años después, Biden escoge a una mujer afrodescendiente para que lo acompañe. Álvaro Uribe elige a un oligarca bogotano como Francisco Santos para que le abra las puertas de un sector ajeno a él. En cambio, un oligarca bogotano como Juan Manuel Santos selecciona al líder sindical Angelino Garzón para que lo complemente. Y en su segundo intento, cuando la carrera es por maquinaria se va por un jefe político como Germán Vargas Lleras. Hasta a Iván Duque su mentor terminó escogiéndole a Marta Lucía Ramírez como pareja como una fórmula para sellar la alianza de derecha que combinara juventud con experiencia.
El vicepresidente en Colombia y en cualquier parte del mundo es un gregario de su jefe que está para ayudarlo a ganar las etapas y hacerlo lucir mejor en sus derrotas. Esa no parece ser la historia de la relación entre Francia Márquez y Gustavo Petro. En febrero de 2021, Márquez iba por la carretera camino al norte del Cauca. Su teléfono sonó para invitarla a sumarse al proyecto político de Gustavo Petro. El periodista Alfredo Molano, de Cambio, que realizaba un documental sobre la vida y la lucha de Francia Márquez la oyó decir: “Yo no voy a salir corriendo para firmarles un cheque en blanco porque ustedes se tomaron la foto y luego se dieron cuenta de que les faltaba un negro. Yo voy a pensarlo, a dialogar con mi gente, y si acepto es porque quiero ser presidenta de Colombia o ¿es que una mujer negra y pobre no puede soñar con eso?”.
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