Ir al contenido principal
photologuephotos2022-03fico_4jpg
Poder

Fico Gutiérrez: mano oculta, problema grande

El apoyo del Centro Democrático le dio a Federico Gutierrez el triunfo en la consulta del pasado 13 de marzo. Paradójicamente, ese mismo respaldo que lo llevó a la victoria puede pasarle factura si en adelante es encasillado como “el que dijo Uribe”. Con la designación de Rodrigo Lara como su fórmula, Fico da un paso para desmarcarse de la derecha. Sin embargo, para el candidato será cada vez más difícil tapar el sol con un dedo.

Al país político le tomó por sorpresa la designación de Rodrigo Lara Sánchez, médico, militante de los verdes, mocuksiano, fajardista y exalcalde de Neiva, como fórmula vicepresidencial del candidato Federico Gutiérrez. En el ramillete de opciones de Fico había nombres de peso electoral y reconocimiento nacional, varios de ellos integrantes de la extinta Coalición de la Experiencia. Sonaban para ocupar ese puesto personajes conocidos como Enrique Peñalosa, Álex Char o Eduardo Verano. Sin embargo, al final, Fico se decantó por un hombre que, aunque no despierta mayores resistencias, es un perfecto desconocido para la inmensa mayoría de los colombianos. Seguramente no quita votos, pero tampoco suma.

El elegido de Fico no cumple con ninguno de los preceptos que fueron tenidos en cuenta en la mayoría de las campañas para la composición del tiquete presidencial: es hombre, blanco, hijo de un exministro, desconocido y sin votos. ¿Qué hay entonces detrás de la jugada? La respuesta es sencilla: el sorpresivo anuncio obedece a una estrategia milimétricamente calculada que diseñó la derecha para que su candidato, Fico Gutiérrez, no parezca suyo ni parezca de derecha. La designación de Lara como coequipero de Gutiérrez es la más reciente movida de los partidos tradicionales, pero no la primera ni la última, para disfrazar a su elegido de todo lo que no es.

Sería injusto decir que Gutiérrez es única y exclusivamente el “candidato del uribismo”. Son varios los partidos que lo respaldan y, entre sus adeptos, hay una mezcla de maquinaria, estructuras políticas, voto anti-Petro y voto de opinión. Sin embargo, no es un secreto que desde que entró a la contienda, por más maniobras para ocultar lo evidente, los observadores de la política se percataron de que él era la verdadera la ficha de Uribe.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales