
“O todos en la cama, o todos en el suelo”: el doble rasero de la Procuraduría
Margarita Cabello, procuradora general de la Nación, ha sido cuestionada por suspender funcionarios públicos que fueron elegidos a través del voto.
La suspensión provisional del alcalde de Medellín, Daniel Quintero, por presunta participación política ha suscitado todo tipo de reacciones en contra del Ministerio Público, al que señalan de no actuar con la misma severidad contra otros funcionarios como Iván Duque, Eduardo Zapateiro o Claudia López.
Han surgido varias preguntas sobre si la Procuraduría General de la Nación podía tomar o no ese tipo de decisiones después de que decidiera investigar disciplinariamente y suspender de manera provisional del cargo a los alcaldes de Medellín, Daniel Quintero, y de Ibagué, Andrés Hurtado, por su presunta y reiterada participación en política en la actual contienda electoral.
Hay quienes han puesto en juicio la facultad de la entidad para emitir este tipo de órdenes en contra de funcionarios públicos elegidos por voto popular. Hay otros, por su parte, que consideran que el Ministerio Público actuó de manera correcta, porque fue evidente la flagrancia de Quintero y de Hurtado.
Sin embargo, muchos también han cuestionado la celeridad con la que Margarita Cabello tomó la decisión de suspender a los funcionarios. “La Procuraduría tiene la competencia constitucional y legal para investigar, suspender provisionalmente y sancionar, hasta con destitución e inhabilidad, a todos los servidores públicos del país, incluyendo a los de elección popular”, dijo este martes la procuradora. El problema es que, para muchos analistas, ha tomado decisiones bajo un doble rasero.
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