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Poder

Final de ataque

El último plazo para publicar encuestas terminó este domingo a las cero horas. Yanhass para RCN le da a Gustavo Petro diez puntos de ventaja. Las demás persisten en un empate técnico. La batalla por la presidencia se trasladó al terreno de las acusaciones y, gane quien gane, será muy difícil reconciliar al país.

En la jerga política de Estados Unidos siempre se habla de “la sorpresa de octubre”. Como las elecciones son el primero de noviembre siempre se espera que unos días antes surja un elemento que perjudique las posibilidades de uno de los finalistas. Colombia también ha vivido sus sorpresas de segunda vuelta que, sin embargo, no siempre han cambiado la decisión de los votantes. En 1998 la foto del máximo líder de las Farc, Manuel Marulanda Vélez, con un reloj de propaganda del candidato conservador Andrés Pastrana y al lado de Víctor G. Ricardo, dejaron al gobiernista Horacio Serpa sin discurso porque había hecho de la paz su plataforma de campaña y la evidencia mostraba que la guerrilla prefería hablar con Pastrana. En 2002 prácticamente a nadie le importó la revelación de que un helicóptero en el que tenía intereses Álvaro Uribe Vélez había sido encontrado años antes en el complejo cocainero de Tranquilandia. En 2010, en cambio, Antanas Mockus se desplomó cuando el candidato de Uribe, Juan Manuel Santos, empezó a explotar que padecía la enfermedad de Parkinson. En 2014, Santos, que había perdido la primera vuelta, terminó ganando gracias, en buena medida, al escándalo del hacker Andrés Sepúlveda.

Este año también hay sorpresa de segunda vuelta. La revista Semana reveló una serie de videos internos de la campaña de Gustavo Petro. Algunos son graves, otros desagradables y unos más sencillamente irrelevantes. Entre los graves están las afirmaciones de Roy Barreras sobre aportes de la empresa Supergiros a la campaña en la primera vuelta y su disposición a hacer otros más para la segunda. Lo jurídicamente complicado es que dichos aportes no aparecen registrados en la contabilidad oficial, con lo cual podría existir una falsedad ideológica en documento público y una violación de la ley electoral. También es grave que se mencione que el empresario Christian Daes le habría pagado el sueldo a María Antonia Pardo, directora de comunicaciones de la campaña, porque tampoco esos aportes están registrados.

Supergiros negó por comunicado que le haya dado plata a la campaña de Petro, versión que resulta difícil de creer porque es más fácil encontrar un político negando un ingreso que inventándoselo. Chirstian Daes, en conversación con Cambio, aseguró que jamás ha hecho aportes a la campaña de Gustavo Petro pero que durante seis meses le financió a María Antonia Pardo una idea que ella tenía para unir la izquierda y el centro. “Yo con María Antonia tengo una relación de amistad. Le dije que yo podía ayudarla por unos meses: de julio a diciembre. Incluso antes de que ella empezara a trabajar en la campaña. Cuando la nombraron me aparté”, sostuvo el empresario barranquillero.

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