Ir al contenido principal
photologuephotos2022-07colp_118612_1jpg
Poder

“Hay instituciones que cumplen con las funciones de la Procuraduría”: Rodrigo Uprimny

"¿Qué sentido tiene que haya una intervención del Procurador en un proceso penal cuando hay un fiscal que acusa a alguien que se defiende y un juez que garantiza las garantías en el proceso? No tiene sentido que haya otro actor", dice Uprimny.

El constitucionalista expuso las razones por las que, en su criterio, el Ministerio Público no tiene razón de ser actualmente. El fallo de la Corte Interamericana y el apetito burocrático de los procuradores fueron determinantes para el ocaso que vive hoy la institución.

Por: Juan Vásquez

CAMBIO: ¿Qué cambió en el país para que la Procuraduría, que antes se veía como imprescindible, ahora la perciban como una institución que se debe acabar?

Rodrigo Uprimny: La Procuraduría fue muy importante en la Constitución de 1886. En especial después de la reforma de 1945, que fortaleció su autonomía. Antes, el procurador era nombrado por el presidente, pero luego de la reforma pasó a ser nombrado por la Cámara de Representantes de una terna presidencial por un periodo fijo. En ese momento adquiere autonomía y, aunque se dice que se ejercía bajo la suprema dirección del gobierno, en la práctica fue adquiriendo, sobre todo en los sesenta y setenta, mucha autonomía. Como la Constitución de 1886 tenía un presidencialismo muy fuerte y no había Fiscalía ni Defensoría, el único gran contrapeso institucional al presidente era la Procuraduría. Era entonces la única institución con capacidad de investigar violaciones de derechos humanos, especialmente de la fuerza pública, porque el fuero militar impedía a la Rama Judicial investigar esas violaciones. Más adelante se llegó a la conclusión de que existía fuero penal militar, pero no fuero disciplinario, y, en consecuencia, la Procuraduría podía investigarlos por violaciones de derechos humanos, como faltas a título de falta de disciplina. Y eso le dio un enorme prestigio. Era un órgano que le podía llamar la atención al gobierno. Por ejemplo, uno de estos llamados de atención que se han citado mucho en esta época es cuando el procurador Mario Aramburu, en las elecciones de 1970, le llamó la atención al presidente Carlos Lleras Restrepo para que no interviniera en política o lo que hizo Carlos Jiménez Gómez en su etapa como procurador, cuando develó violaciones de derechos humanos a finales de los ochenta.

CAMBIO: ¿La Constitución de 1991 cambió en algo ese panorama de la Procuraduría?

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales