
¿Por la boca muere el pez?: El peso que carga Petro con sus reformas
El primer presidente de izquierda en la historia prometió una serie de reformas que presentará un día después de posesionarse. Si bien gobernar no es un ejercicio sencillo, existe mucha expectativa sobre qué tantos cambios materializará en los primeros meses.
Las expectativas siempre son altas con la posesión de un nuevo gobierno. Y son más altas aún cuando ese gobierno es el primero de izquierda en toda la historia y su líder es un exguerrillero que luchó por años, fallando en más de una ocasión, para obtener la primera dignidad del país. Luces y miradas están puestas sobre Gustavo Petro y su equipo. Para su triunfo, en la segunda vuelta, fue clave que muchos votantes primíparos se volcaran a las urnas seducidos por su discurso de cambio y transformación. Los casi tres millones de nuevos apoyos que cosechó el pasado 19 de junio provenían de personas desencantadas y apáticas por la política nacional y que con su candidatura hicieron lo que nunca habían hecho: votar. Entonces Petro no solo tiene un compromiso con aquellos que lo siguen desde sus inicios en la vida pública, sino que también se debe —incluso en mayor medida porque es gracias a ellos que hoy es presidente— a todos los colombianos que por primera y única vez están atentos y esperanzados con que la situación social y económica del país cambie para bien.
Y esa esperanza no surgió de la nada. A su crítica vehemente y constante de todos los tropiezos que sufrió la administración de Iván Duque, Gustavo Petro adicionó un discurso carismático, sentimental y prometedor que cautivó a millones y en poco tiempo lo posicionó como el principal opositor del gobierno. La mezcla de reprobación con ilusión resultó ser exitosa para su victoria y ahora se convierte en una vara que medirá qué tan bien o mal avanza su mandato. El nuevo presidente puede estar a la altura de su invento o terminar siendo su propio verdugo.
Petro aseguró que adelantaría reformas en materia de educación, economía, seguridad, infraestructura y tierras, entre otras. Aún está por verse si entre su dicho y el hecho hay un largo trecho, pero su capataz en el Congreso, el presidente del Senado, Roy Barreras, ya empezó a mover toda su artillería y advirtió que su objetivo es concretar la mayor cantidad de proyectos en los primeros meses de gobierno. Barreras declaró que su aspiración es tener “todas las reformas aprobadas este semestre” y se atrevió a fijar una fecha de corte: el próximo 30 de noviembre, como si se tratara de una misión de vida o muerte.
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