
¿Diversos o fragmentados? El fantasma de la división que ronda a los verdes
El Partido Alianza Verde no goza de la misma cohesión que le garantizó el éxito en las elecciones regionales de hace cuatro años. ¿Hasta qué punto la diversidad le está pasando factura?
Por: Redacción Cambio
No es la primera vez que el Partido Verde enfrenta divisiones internas en su más de quince años de vida, tanto así que para algunos militantes esa es la esencia de la colectividad de centroizquierda. “La naturaleza del Partido Verde es estar dividido”, dijo un congresista verde que pidió no ser citado. Sin embargo, a pocos meses de las elecciones locales y de presidir el Senado y la Cámara de Representantes, la Alianza Verde está tan fragmentada que es una incógnita saber su rumbo en las elecciones y en la coalición de Gobierno. ¿Hasta qué punto la diversidad le está pasando factura?
En las elecciones locales de 2019, el Partido Verde fue uno de los grandes ganadores de la jornada. La victoria de Claudia López lo dejó con la Alcaldía de Bogotá. Además, puso a Jorge Iván Ospina en Cali y llegó a gobernaciones importantes como la de Cundinamarca y Boyacá.
Los liderazgos visibles de esa época y la unión como partido contrastan con la proliferación de facciones internas con marcada oposición entre sí que hay hoy en día.
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El factor Claudia López en el round por la Alcaldía de Bogotá
Hoy en el Partido Verde hay una nutrida lista de precandidatos para la Alcaldía de Bogotá, ninguno de los cuales tiene un apoyo decidido de toda la colectividad ni el reconocimiento político para ser considerados pesos pesados en la contienda por reemplazar a Claudia López. Incluso, la mayoría de precandidatos a la alcaldía –o a repetir periodo en el Concejo– son abiertamente opositores a la alcaldesa y están haciendo campaña con la promesa de la no continuidad. En ese grupo se ubican los concejales Martín Rivera, Lucía Bastidas, Luis Carlos Leal y Diego Cancino.
Rivera le dijo a CAMBIO que "ha habido mucho silencio sobre el mecanismo para escoger candidato en Bogotá y parece que la estrategia es no tomar ninguna decisión" y manifestó que la copresidencia de Carlos Amaya fue un "premio a una persona cuestionada". También agregó que "el Partido Verde se está marchitando como un girasol". Por su parte, el concejal Cancino dijo que “lo que pedimos es que exista la democracia deliberativa y no autoritarismos" y expresó que el reto es *"inspirar nuevamente a la ciudadanía que está decepcionada con la gestión de Claudia López"*
Amaya ha tenido un meteórico ascenso dentro del Partido Verde, a tal punto que actualmente es copresidente de esa colectividad y se debate entre aspirar a la Gobernación de Boyacá o a la Alcaldía de Bogotá. Todo al mismo tiempo. El exgobernador le dijo a CAMBIO que su llegada a lo más alto del partido no significa que sus candidaturas se frenen.
“Mi llegada a la copresidencia del Partido Verde me potencia más para poder ser posible candidato a la Alcaldía de Bogotá. Estoy pensando seriamente en esa opción. Todo mundo sabe que Boyacá es la tierra de mis afectos y que tengo una amplia ventaja si me lanzó allá (...) Soy un candidato con posibilidades reales de ganar en Bogotá pues soy excandidato presidencial", dijo Amaya.
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El exgobernador obtuvo más de 100.000 votos en Bogotá para la consulta de la Coalición Centro Esperanza. Amaya afirma que esa votación “fue sin el apoyo del grupo político de la alcaldesa, el cual terminó apoyando a Alejandro Gaviria”. Sin embargo, dentro del Partido Verde es vox pópuli que Amaya es el candidato para Bogotá que goza de los afectos de Claudia López.
CAMBIO conoció que la llegada de Amaya a la copresidencia del Partido Verde, el 15 de mayo, fue una sorpresa para varios congresistas verdes, que esperaban que el único remplazo de Carlos Ramón González –quien se fue al Dapre a trabajar con el presidente Petro– fuera Rodrigo Romero. El nombre de Carlos Amaya apareció casi en el último momento.
Así, las cabezas del Verde terminaron conformadas por Antonio Navarro Wolf, Antanas Mockus, Rodrigo Romero y Carlos Amaya, una diversidad poco usual en otros partidos. Navarro le dijo a CAMBIO que en el Partido Verde no existe división y que hay es una “diversidad de candidaturas, como es normal”.
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El eje Amaya-Claudia López responde al objetivo de la alcaldesa de posicionarse como una figura independiente, lejana al Gobierno Petro, y así pavimentar su candidatura presidencial de centro en 2026.
Amaya se ha distanciado del actual Gobierno e incluso sorprendió a su propio partido cuando respaldó a Rodolfo Hernández para la segunda vuelta presidencial. Por ello, si el candidato de la alcaldesa logra ganar la nominación del Partido Verde, una alianza con el Pacto Histórico se descarta por completo; aún más si el elegido por Petro resulta siendo Gustavo Bolívar. “Claudia sabe que si se acerca al Gobierno, eso le va a pesar cuando se lance a la presidencia”, dijo un líder del Partido Verde en Bogotá.
La alcaldesa avivó el fuego el pasado 27 de mayo en su intervención en el Congreso de Juventudes del Partido Verde. Allí dijo"lamento mucho que cuatro concejales verdes hubieran votado en contra que Bogotá tuviera metro". El concejal Luis Carlos Leal denunció que le fue negada su entrada al evento a donde sí asisitó Carlos Amaya. Claudia López también se refirió a lo que Gustavo Petro le pidió en 2019 para apoyarla en las elecciones:
“En junio del 2019 un líder muy importante, hoy presidente de la República, me dijo:’Claudia, nadie gana en Bogotá sin mi apoyo. Usted se compromete a parar la primera línea de Bogotá o yo no la apoyo'. Yo le dije: Gustavo, prefiero perder la alcaldía”, dijo la alcaldesa de Bogotá.
CAMBIO conoció que lo que más une al Partido Verde en Bogotá actualmente es la postura de no aliarse con el petrismo por lo menos en la primera vuelta.
En busca de alianzas
Donde el claudismo sí ha buscado alianzas es en los movimientos de centro como el Nuevo Liberalismo. El mismo Carlos Amaya ha tratado de acercar a los hermanos Galán a una eventual coalición de centro para hacerle frente al candidato del petrismo. Sin embargo, no ha recibido el visto bueno de Carlos Fernando y Juan Manuel Galán. Además, Juan Daniel Oviedo, exdirector del Dane y candidato por firmas, también ha tenido diálogos exploratorios con los Galán y podría ser otra ficha fuerte de una coalición de centro. La discusión en el Nuevo Liberalismo –y en otros sectores, como Dignidad y Compromiso, de Sergio Fajardo y Jorge Robledo– es si esa coalición de centro tendría a Carlos Amaya o no, pues al fin de cuentas integrarlo significaría tener la impronta del continuismo de Claudia López.
Por ahora, el Partido Verde no tiene definido un mecanismo para elegir candidato a la Alcaldía de Bogotá. Podría ser una consulta interna o una decisión a puerta cerrada. Así, los casi dos millones de votos de Claudia López hace cuatro años no tienen doliente en Bogotá.
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El factor Petro por la presidencia del Senado y la Cámara
El otro escenario de la división de los verdes está en el Congreso de la República. El motivo son las presidencias de Senado y Cámara de Representantes. Según los acuerdos políticos que se hicieron en 2022, en la próxima legislatura le corresponde al Partido Verde presidir al Congreso y relevar al Pacto Histórico, que lo ha hecho con Roy Barreras y David Racero, respectivamente.
El turno en el Senado le corresponde inicialmente a Angélica Lozano, congresista con larga experiencia en el Legislativo, esposa de Claudia López y más independiente que cercana al Gobierno Petro. Justamente, esto último es lo que ha impedido que a la fecha haya un consenso en la bancada verde a favor de su nominación. El ala verde más cercana a Petro y a su ahora funcionario Carlos Ramón González quieren a un nombre que le de más garantías al Ejecutivo y a la coalición. Ese es Inti Asprilla. El senador bogotano ha sido uno de los más decididos defensores de la agenda del Gobierno en el Congreso.
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Tanto Lozano como Asprilla ya iniciaron conversaciones con sus compañeros de bancada, así como con los congresistas de otras fuerzas de lo que queda de la coalición, para reunir apoyos. Pero como la balanza no se está inclinando por ninguno de los dos, surgió otra alternativa: el senador Iván Name. El congresista no genera tanta desconfianza en la Casa de Nariño como Angélica Lozano, ni tampoco en los otros partidos de la coalición, la independencia y la oposición como Inti Asprilla. El presidente busca una figura que sea lo más cercana posible a lo que representó Roy Barreras: con puentes en todas las colectividades del Congreso, pero leal al programa del presidente Petro.
En el caso de la Cámara de Representantes el asunto está más cocinado a favor de la representante Katherine Miranda. La congresista por Bogotá le confirmó a CAMBIO que ya está firme el acuerdo entre varias fuerzas para que ella reemplace a David Racero. “En Cámara hay una decisión que se determinó con toda la bancada y con los otros partidos como Gente en Movimiento, Nuevo Liberalismo y Dignidad”, dijo la representante Miranda y aseguró que por el momento hay una “relativa calma” en la bancada verde que le permite creer que todo seguirá como está planeado.
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