
Gobernar después del escándalo: ¿qué opciones tiene Petro?
En un agudo análisis para CAMBIO, el periodista Ramón Jimeno analiza las complejidades del actual momento político, en el cual las acusaciones del hijo del presidente contra el entorno cercano a su padre, pasan a segundo plano si se comparan con los imprevisibles desarrollos políticos que tendrá este escándalo.
Por: Ramón Jimeno
Mientras el presidente Petro presentaba el resultado más importante de su gestión de paz, el inicio del cese al fuego y de las negociaciones con el ELN, su hijo mayor arrasaba en las noticias. El acuerdo pasó a segundo plano. El hijo del ejecutivo anunciaba la presencia de dineros oscuros en la campaña de su padre y su enriquecimiento con una porción. Es más importante que se quiera enriquecer a la sombra del poder a que se suspendan acciones armadas que causan tantas muertes e infelicidad en el país. Los planteamientos de Beltrán, Lafaurie y Petro sobre el proceso participativo que se inaugura con organizaciones populares, empresarios, gremios, iglesia, sindicatos y otros sectores para ajustar la institucionalidad y reducir las desigualdades se opacaron con la desviación del joven ambicioso que tiene consecuencias difíciles de reversar para Petro.
En contexto: Una nueva oportunidad para la paz
Las campañas presidenciales siempre exceden los topes. Reciben dineros de origen legal por fuera de los libros; reciben dinero ilegal que las gerencias canalizan por fuera sin dejar rastros ni intervenir; reciben aportes en especie, intrazables. El escándalo Odebrecht que donó a las campañas de Santos y Zuluaga fue convenientemente minimizado a pesar de la presión norteamericana. Aviones, hoteles, tiquetes aéreos, logística de eventos, transportes, funcionarios de campaña pagados como empleados de empresas, estudios que se hacen sin registro, son prácticas comunes.
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