
La Casa Blanca y Arturo Char: el caso no avanza en la Corte Suprema y el exsenador sigue en libertad
El impulso inicial de la Corte Suprema para avanzar en un caso de corrupción electoral que involucra a poderosos de la costa Caribe se diluyó por la salida temporal del magistrado instructor y porque el expediente pasó por el despacho de la magistrada Cristina Lombana. Char espera a que le digan si va a juicio o si el caso se cierra a su favor.
Con camiseta negra y jean, el exsenador Arturo Char Chaljub se bajó del jet privado que posee su familia y que lo trajo de Miami, Estados Unidos, a Barranquilla, el 7 septiembre de 2023. Llegó cómodo, con su esposa, al aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barraquilla pasadas las siete de la noche, justo cuando la selección Colombia de fútbol jugaba con Venezuela en esa ciudad. Fue recibido por el comandante de Policía de la ciudad y familiares, para luego ser detenido por Migración Colombia por orden de la Corte Suprema de Justicia.
De esa escena, que ya parece anécdota, ya pasó un año y un mes. Ese viaje evitó el espectáculo que implicaría que las autoridades de Estados Unidos hicieran efectiva la orden de captura internacional con circular roja de Interpol que el alto tribunal ordenó expedir en contra del expresidente del Senado en el marco de una investigación por el entramado de compra de votos, conocido como la Casa Blanca.
El caso es crucial no solo porque ha reseñado a Arturo Char como presunto financiador y beneficiario en 2018 de la corrupción electoral, sino que también menciona a su hermano y actual alcalde de Barranquilla, Alex Char, y al empresario Julio Gerlein. Con su captura, se tejió igualmente la idea de que la justicia iba a -por fin- esclarecer las múltiples dudas y señalamientos que han surgido sobre la posible participación del clan Char en la denominada ‘Casa Blanca', que hasta el momento no habían pasado del terreno de las especulaciones a los estrados judiciales.
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