Ir al contenido principal
photologuephotos2024-10whatsapp_image_2024-10-29_at_162712jpeg
Poder

La Policía entregó un nuevo contrato al misterioso contratista Carlos Niño

Carlos Niño, el poderoso contratista de la Policía.

CAMBIO conoció que la Dirección Antinarcóticos le entregó un nuevo contrato para suministro de víveres y elementos de aseo para los uniformados erradicadores de cultivos ilícitos a una de las empresas que hacen parte de la maraña societaria de Carlos Niño. La Fiscalía investiga la contratación.

Por: Sylvia Charry

Desde mayo de este año, CAMBIO investiga a un misterioso contratista de la Policía que parece más un fantasma, pues no suele figurar en las empresas para las que hace lobby. Se trata de Carlos Niño, un nombre que se conoció públicamente luego de que este medio revelara el interés que tenía este contratista en un contrato de la UNP para el que había buscado a Andrés Sarabia. Desde ese momento, en varias entregas, CAMBIO ha documentado su maraña societaria, de la que harían parte más de 20 empresas con las que ha logrado contratos que suman más de 600.000 millones de pesos.

En los papeles, Niño no figura como dueño de ninguna de esas compañías. Sin embargo, CAMBIO sabe que una de sus empresas es Integral Servicios S.A.S., que entre 2020 y 2024, ha suscrito 29 contratos con el Estado por 116.000 millones de pesos, relacionados con remesas, alojamiento, apoyo logístico para el personal de erradicación y alimentación, entre otros. En los documentos aparece como representante legal su exesposa, Diana Milena Espejo.

Los contratos han sido firmados con la dirección Antinarcóticos de la Policía, la Sociedad Hotelera Tequendama, el Fondo Colombia en Paz, la Dijín de la Policía, la Uspec, entre otros.

A pesar de las enormes sombras del contratista, CAMBIO conoció que la semana pasada la Dirección Antinarcóticos de la Policía le entregó un nuevo contrato a Integral Servicios para el suministro de víveres y elementos de aseo para el personal que cumple labores de intervención de cultivos ilícitos y/o operaciones de interdicción en la Dirección Antinarcóticos. El plazo de ejecución es hasta diciembre y el monto del contrato asciende a 15.000 millones de pesos: una cifra nada despreciable si se tiene en cuenta que son poco más de dos meses de ejecución.

Este contrato no sería sospechoso de no ser porque, además de haberse otorgado a dedo, no cumplió con las obligaciones, ya que fuentes consultadas por CAMBIO aseguran que la calidad y la cantidad de los alimentos que le daban a los erradicadores de cultivos ilícitos era “indignante”.

Quienes firman el contrato son Diana Milena Espejo, como representante legal de Integral Servicios, y el general Ricardo Sánchez, director antinarcóticos de la Policía, quien ha sido alertado del poder de Niño en la contratación de esa dirección de la Policía.

Inexplicablemente, el contrato se le entregó el pasado viernes 25 de octubre. Fuentes de la Fiscalía dijeron a CAMBIO que ese mismo día el CTI realizó una diligencia de inspección en la Inspección General y de Responsabilidad laboral de la Policía Nacional como parte de una indagación que se sigue en la Dirección Especializada contra la Corrupción; específicamente, en el proceso que llevan por los contratos de alimentación y hospedaje para erradicar cultivos ilícitos, que fueron denunciados en CAMBIO.

Es decir, después de entregar el nuevo contrato a una de las empresas de Niño, los investigadores habrían tomado la decisión de ir por la documentación sobre ese contrato y los anteriores que le fueron otorgados.

Quienes conocen a Niño prefieren no referirse a él. Se sabe que estudió para ser policía, pero no se graduó. Sin embargo, supo aprovechar su cercanía con personas de la Escuela de Cadetes: las mismas que, poco a poco, llegaron a puestos de mando en la institución. Gracias a esas relaciones, logró hacer grandes negocios. Hoy, según las fuentes, su éxito es tal que incluso tiene avión privado.

Los contratos más jugosos de su grupo empresarial giran alrededor de la contratación de personal civil para la erradicación de cultivos ilícitos y todo lo que necesitan los erradicadores: hospedaje, alimentación y transporte, entre otros.

Los cuestionamientos en los contratos de erradicación

Sobre los contratos ejecutados por la empresa Integral Servicios, erradicadores consultados por CAMBIO han explicado que comían carne máximo seis veces al mes. Su dieta diaria se basaba en aguapanela, salchichón, arroz y papa. Además, dicen las fuentes, los encargados siempre cobraban por más remesas de las que entregaban, y los dineros sobrantes quedaban de nuevo en las manos de particulares.

Otros erradicadores han contado que, aunque la Policía pagaba los hospedajes de hotel, la realidad era que les tocaba dormir en cambuches improvisados.

La Fiscalía avanza en sus pesquisas. En pocos días, llamará a responder a los encargados de la contratación que, a pesar de los cuestionamientos, sigue estando en cabeza de Niño, cuyo nombre, poco a poco, sale cada vez más de las sombras.

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales