
Salario, residencia y carro oficial: los costos que dejó el fugaz paso de Armando Benedetti por la Embajada ante la FAO
Los ocho meses que duró el ahora asesor presidencial en Roma le costaron al país más de 700 millones de pesos. Los gastos incluyeron la residencia oficial y un vehículo al servicio de una embajada que se reabrió después de dos décadas.
Por: Mateo Muñoz
Armando Benedetti apareció en la Casa de Nariño el pasado 25 de noviembre. Con un tono pausado y algo soberbio, él mismo informó que fue a llevar su carta de renuncia como embajador ante la FAO. El cargo, que reapareció después de 21 años, quedó vacante apenas ocho meses después de la llegada de Benedetti a Roma para recibir sus cartas credenciales.
El paso de Armando ‘el breve’ por la capital italiana dejó una estela de gastos a los que CAMBIO les ha hecho seguimiento desde que se confirmó su designación. En febrero de este año, cuando Benedetti recién se había posesionado en el cargo, CAMBIO reveló la proyección de gastos anuales de la residencia del embajador hecha por la Cancillería.
En el cuadro entregado por el Ministerio de Relaciones Exteriores se especificaron gastos que iban desde un jardinero hasta un “Mercedes Benz”. En total, la Cancillería proyectó un gasto de 1.597 millones de pesos.

En ese momento, el embajador Benedetti respondió diciendo que todos sus gastos en Roma habían corrido por su cuenta y que “desconocía” los cálculos de la Cancillería. Además, el diplomático dijo que “a día de hoy se está movilizando para el país un millón de veces más de la cifra que dan”, lo que representaría 1.500 billones de pesos, es decir, toda la economía colombiana.
A finales de agosto pasado -con Benedetti ya posesionado y en funciones- CAMBIO volvió a consultar a la Cancillería sobre los costos para el Estado de la residencia del embajador.
En la respuesta del Ministerio de Relaciones Exteriores se detalla el valor del arriendo y servicios inmobiliarios de la residencia de Armando Benedetti entre marzo y agosto de 2024, los cuales ascendieron a 80.200 euros. Con la tasa de cambio de ese momento (4.520 pesos), esa cifra representaba 362 millones de pesos. Además, se compraron “tres colchones memory foam” por 1.885 euros para la residencia.
Pero el gasto más llamativo es la compra de un vehículo por 89.200 euros, unos 403 millones de pesos. Al revisar la proyección de marzo pasado, la Cancillería calculó un gasto de 80.000 euros para la compra de un Mercedes Benz. Según la página oficial de la lujosa marca en Italia, por ese valor se pueden comprar referencias como un Clase E Station Wagon o un Eqe Berlina, vehículos de alta gama.

Además, la asignación básica de Armando Benedetti como embajador fue de 4.528 dólares mensuales (alrededor de 19 millones de pesos) y una prima especial mensual de 7.634 dólares (alrededor de 33 millones de pesos). En total, durante los ocho meses que estuvo en el cargo, Benedetti percibió más de 420 millones de pesos. Según dijo el exdiplomático a la salida de su reunión con el presidente Petro, su salario como asesor será “30 por ciento menos” que lo que recibía como embajador.
En cuanto a los viáticos que pidió el embajador Benedetti entre marzo y agosto de 2024, la Cancillería solo informó un viaje a Estocolmo entre el 12 y el 14 de junio de este año para una reunión de embajadores y encargados de negocios en Europa. A Armando Benedetti le pagaron 1.148 dólares en viáticos por ese viaje de dos días, aproximadamente 5 millones de pesos.
¿Qué gestionó Armando Benedetti en la Embajada ante la FAO?
Entre los logros que el mismo exembajador resaltó en su carta de renuncia está la aprobación del Plan Estratégico para Colombia 2025-2028 del Programa Mundial de Alimentos. El valor estimado de las ayudas es de 592 millones de dólares.
Por otro lado, se consiguió que Colombia sea el país anfitrión de la Segunda Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural Integral que se hará en 2026.
Además, se logró que para la discusión y aprobación de cualquier decisión que involucre al Amazonas se tenga que consultar la opinión de Colombia, Brasil, Ecuador, Perú y Bolivia.
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