Ir al contenido principal
photologuephotos2024-11whatsapp_image_2024-11-18_at_160353jpeg
Miguel Polo y Claudia Dangond.
Poder

A unos votos para llegar a la Corte Constitucional: ¿qué posturas tienen Miguel Polo y Claudia Dangond?

Por primera vez se presentó en el Senado un empate para llegar a la Corte Constitucional: Miguel Polo y Claudia Dangond sacaron cada uno 50 votos y la elección quedó pendiente, por irregularidades en la plenaria. Los dos son conservadores y las posturas de Dangond son más conocidas porque ha sido columnista, mientras que Polo lleva 18 años en la Rama Judicial. Detalles.

Por: Alejandra Bonilla Mora

Los destacados juristas Claudia Dangond y Miguel Polo Rosero están a la misma distancia de la línea de meta: uno al lado del otro, tienen 50 votos cada uno en su aspiración para llegar a la Corte Constitucional. El Senado de la República, en otra jornada digna de Macondo, no pudo elegir a la persona que reemplazará al magistrado Antonio José Lizarazo, quien termina su periodo en febrero de 2025.

La diferencia, en teoría, la harían cinco votos, ya que son 105 los y las senadoras. Mientras se define esta votación, en todo caso, es relevante conocer quiénes son los dos juristas que tienen un pie en la Corte Constitucional, la 'joya de la corona', el tribunal más importante del país y que tiene en sus manos definir debates cruciales en materia de derechos fundamentales y las reformas de Gustavo Petro.

Ambos son conservadores, pero es más conservadora, en el sentido estricto de la palabra, Claudia Dangond. La abogada especialista en derecho administrativo y magíster en relaciones internacionales fue candidata por el Partido Conservador al Senado en 2014. Hace parte del partido históricamente, es hija del reconocido conservador Alberto Dangond Uribe y es de la línea de Álvaro Gómez.

La conservadora Claudia Dangond

Dangond ha tenido una carrera ligada a la Academia y al sector público. Fue asesora en la Asamblea Constituyente, abogada en la Corte Constitucional, consulta ante organismos internacionales, litigante y profesora y decana de la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Javeriana.

Dangond también ha sido columnista en El Nuevo Siglo y El Tiempo. Sus columnas son el registro de opiniones personales y jurídicas que podrían implicar que, en un futuro, sea recusada para participar en ciertos debates si es elegida magistrada. Por ejemplo, la jurista ha dejado en claro su desacuerdo con el consumo de drogas, el cual está protegido si se trata de la dosis mínima, por la propia Corte.

En una columna en El Tiempo en 2019, Dangond dijo que “quienes consumen estas drogas, más que ejercer su libertad o desarrollar su personalidad, lo que hacen es perder una y otra. Ceden su libre albedrío a las alucinaciones, a la euforia placentera pero efímera y mentirosa; sus actos y comportamientos no son manifestaciones libertarias, sino signo de una dependencia que los acaba”.

En otras columnas, también de 2019, defendió la posibilidad que le otorga la Constitución al presidente para objetar normas, como hizo Iván Duque en el caso de la Ley Estatutaria de la JEP, y cuestionó la posibilidad que ese sistema incluyera delitos relacionados con narcotráfico. También criticó que en la formación de la JEP inicialmente no se hubiera contemplado la intervención de la Procuraduría.

En otra columna de El Nuevo Siglo, de julio de 2021, Dangond señaló al Congreso por no asumir asuntos que debería regular como la eutanasia y el aborto y cuestionó el alcance judicial de la Corte Constitucional en la materia.

“Así, desafortunadamente, los asuntos que deben ser definidos por el Congreso, pues es su función y tiene la competencia, probablemente seguirán siendo abordados de manera abusiva, en muchos casos, por otras ramas del poder. Es el caso de varios derechos fundamentales, como la vida -eutanasia y aborto-, la manifestación pacífica y la consulta previa, entre otros, que deberían ser regulados mediante ley estatutaria y no de circulares, resoluciones o sentencias judiciales", dijo.

Fuentes consultadas por CAMBIO apuntan a que Dangond no apoya temas como el aborto y que se ubica en un espectro de abogados que cuestionan decisiones de la Corte que terminan creando reglas sobre temas que, en principio, debería resolver el Congreso. Así lo enfatizó en su presentación ante el Senado:

“La Corte debe ser consciente de los límites entre los cuales debe ejercer sus competencias. Como órgano de la rama judicial, tiene como función impartir justicia. Para ello se requiere que exista respeto por los demás órganos de la rama judicial y que son altos tribunales y ejercen como jueces especializados en otras jurisdicciones, pero también con las otras ramas de poder público. No corresponde a la Corte ni cumplir función legislativa ni reformatoria de la Constitución, mucho menos de sustitución ni de expedición de una nueva carta. Y por supuesto tampoco corresponde diseñar ni implementar políticas públicas”, dijo.

Su discurso fue también un mensaje a la Corte Constitucional y a su nominador, el Consejo de Estado, sobre la forma como abordará la tutela contra sentencia judicial, uno de los asuntos que más molestos tiene a los consejeros ante el hecho que la Corte les revoca por esa vía varias de sus decisiones. Además, enfatizó en la necesidad de estar “vigilante frente a cualquier intento de concentración del poder que pueda erosionar los principios democráticos”.

“La institucionalidad está constantemente bajo amenaza: unas veces por la desconfianza ciudadana, unas por la injerencia indebida de intereses particulares y también por la pretensión de desconocer la propia constitución, de abrogarse funciones que no se tienen e incluso por no asumir las propias”, agregó Dangond. Su candidatura fue apoyada por sectores conservadores y organizaciones que defienden el aborto, por ejemplo, alertaron por ello.

Miguel Polo Rosero

Por el lado de Polo Rosero, hay un hecho que imposibilita saber en detalle qué piensa sobre temas concretos: lleva 18 años en en la Corte Constitucional, 13 de ellos como magistrado auxiliar de cuatro magistrados titulares: Rodrigo Escobar Gil, Luis Guillermo Guerrero, Alejandro Linares y Vladimir Fernández, todos con posturas jurídicas diferentes.

Es abogado de la Universidad Javeriana de Bogotá, con varias especializaciones en derecho y una maestría en Derecho Constitucional en España, entre otros. Como es magistrado auxiliar, Polo hace parte de despachos en los que se encuentran otros auxiliares, que apoyan al magistrado titular, que es el que da línea sobre cómo resolver un caso.

En ese sentido, Polo no puede dar opiniones públicas sobre determinados temas y no necesariamente apoya la postura que finalmente tenga el magistrado titular.

Así, es difícil saber cuáles son las posiciones de Polo. Personas que lo conocen y fuentes consultadas por CAMBIO indicaron que, en todo caso, Polo es conservador, tradicionalista, defensor de la institucionalidad y que está en contra de temas como el aborto.

En su presentación ante el Senado, Polo habló de la necesidad de que la Corte sea más cercana al ciudadano, que expida sentencias más cortas y legibles, que se publiquen más rápido. Habló en defensa de los derechos de las minorías, así como de los campesinos y agricultores.

“De mí, el país sólo podrá esperar una total fidelidad con la Constitución, con el sistema democrático y mi convicción sobre el papel que debe ejercer el juez constitucional, siempre valorativo de la labor del Congreso. También tenemos que tener en cuenta que como jueces, debemos ser prudentes de las altas atribuciones que tiene la Corte y de eso habla mi experiencia de 18 años en la Corte", señaló.

También ha hablado de hacer una aproximación más conservadora sobre las tutelas que buscan tumbar sentencias de altas cortes e hizo énfasis en asegurar que él, como juez, será independiente, en caso de ser elegido.

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales