
Los efectos nocivos de la disputa de Gustavo Petro con los mandatarios locales
Gustavo Petro, presidente de Colombia.
Además de alimentar la fatigante polarización, el presidente bloquea las políticas públicas establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo. Análisis.
Por: Armando Neira
El Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 ‘Colombia potencia mundial de la vida’ es un trabajo colectivo con pocos precedentes. Allí están sintetizadas las propuestas de 250.000 colombianos que participaron en 51 “diálogos regionales vinculantes” realizados a lo largo y ancho del territorio nacional.
Tras su aprobación, Jorge Iván González, entonces director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), dijo que hacerlo realidad suponía una plena articulación entre el Gobierno central, los alcaldes y los gobernadores. Desechar todo este proceso es precisamente uno de los efectos nocivos del conflicto abierto entre el presidente Petro y algunos mandatarios locales.
“El Plan Nacional de Desarrollo fue una obra de ingeniería de voces, de equilibrio en el gasto y justicia social. Su diseño refleja la filosofía del cambio social del Gobierno actual. Incorpora la geografía, particularmente el agua como eje de dignificación humana, y plantea transiciones a corto y mediano plazo. Además, subraya la importancia de las aglomeraciones y los grandes proyectos para garantizar la productividad y sostenibilidad”, escribió en el portal Razón Pública el profesor Enrique Ferrer Corredor.
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