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Gustavo Petro con las monarquías
Poder

“Tratan como princesa a Colombia”: el romance de Gustavo Petro con las monarquías petroleras

Gustavo Petro en su visita por el Medio Oriente busca afianzar las relaciones con las potencias petroleras. Fotoilustración: Yamith Mariño.

Las monarquías árabes se han convertido en la nueva apuesta del Gobierno de Gustavo Petro. Tres de ellas le compran a Colombia más de 609 millones de dólares, invierten en negocios y dan jugosas donaciones. Además, el presidente los ve como potenciales mediadores con Donald Trump. ¿Qué mueven los árabes en Colombia y por qué son socios claves?

Por: Claudia Quintero

“Tratan como príncipe al presidente y como princesa a Colombia, madre de la vida”, dijo Gustavo Petro en un mensaje en su cuenta de X (antes Twitter) el pasado 28 de octubre, cuando llegó a Riad (Arabia Saudita), la primera parada de su más reciente visita por el Oriente Medio. Un viaje en el que estuvo en palacios se movió entre la realeza, inauguró una embajada, asistió a conferencias y se reunió con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman. Además, se codeó con emires que llegaron al poder por decisiones no democráticas y dirigen países que tienen economías sustentadas en el petróleo.

Gustavo Petro con el príncipe herededo de Arabia
Encuentro del presidente Gustavo Petro con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán. Foto: Presidencia - Andrea Puentes.

Incluso, algunos, como Arabia Saudita, tienen denuncias de represión y de prácticas turbias, como la desaparición y muerte del periodista Jamal Khashoggi, crítico de las políticas de la monarquía saudí. Según un informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos que publicó The Washington Post, el príncipe heredero saudí estaría relacionado con este caso. 

Tres cosas que el presidente ha cuestionado en distintos momentos de su vida política, pero que ahora pasan a un segundo plano, porque ve en países como los Emiratos Árabes, Arabia Saudita y Catar –monarquías petroleras– a unos nuevos aliados, que podrían ser más fuertes que sus socios en América Latina o que la misma China.

¿Por qué son importantes los países árabes, qué se ha logrado y qué negocios hay en medio?

Relaciones cordiales, diplomacia y millonarias donaciones

Gustavo Petro en su viaje a Medio Oriente.
El presidente Gustavo Petro durante su viaje a Medio Oriente. Foto: Presidencia - Andrea Puentes.

Según Mauricio Jaramillo Jassir, viceministro de Asuntos Multilaterales, Colombia históricamente ha estado interesada en tener buenas relaciones con el Oriente Medio y dice que en los últimos diez años el tema se ha fortalecido. En especial desde la administración de Juan Manuel Santos. 

Una muestra de esto es que, en 2017, en el gobierno de Santos, se firmó un acuerdo para evitar la doble tributación con los Emiratos Árabes, una apuesta por incentivar la inversión. Luego, en la administración de Iván Duque se firmaron nuevos memorandos de entendimiento para promover el comercio, programas de emprendimiento, entre otros acuerdos que buscaban beneficiar a los dos países.  Desde entonces, esa potencia rentista le ha hecho jugosas donaciones al país.

Jaime Amín, embajador de Colombia en Emiratos Árabes durante el gobierno de Duque, le contó a CAMBIO que fruto de las gestiones que adelantaron, ese país hizo seis “megadonaciones” en implementos médicos en la época del covid, que superaron los 98 millones de dólares.

Además, Amín dice que en su paso como embajador empezaron a gestionarse otras donaciones y tratados que se materializaron en la administración de Gustavo Petro, que se ha enfocado en mejorar los lazos comerciales con el Oriente Medio. De hecho, este Gobierno abrió nuevas embajadas: una en Arabia Saudita, que ya tiene casa; otra en Catar y dos más en el África Subsahariana.

“En general, el mundo árabe es importante para Colombia. Primero, por la presencia árabe en nuestro país, pero también por la necesidad de diversificar las relaciones y porque estos países son cada vez más incidentes en el mundo. Tanto con Emiratos, como con Arabia Saudita y Catar tenemos relaciones comerciales y de cooperación”, le dijo a CAMBIO el viceministro de Asuntos Multilaterales, Mauricio Jaramillo.

Para Jaramillo, uno de los factores que permitió afianzar la relación con los árabes fue la disposición que mostró Colombia al abrir las nuevas embajadas. Primero, porque dice se abren posibilidades de diálogo y de negocios. Algo en lo que coincide Amín.  

Además, el presidente Gustavo Petro designó a Víctor de Currea Lugo como su asesor para todo lo relacionado con el Oriente Medio y es justo uno de sus acompañantes en el viaje del primer mandatario. Es decir, tiene a una figura encargada de gestionar estos temas además de lo que hacen la Cancillería y los embajadores. 

Estos tres países son claves porque invierten una buena porción de los dividendos petroleros en diversificar su economía, convirtiéndolos en potenciales compradores a mayor escala, tanto como para suplir una parte del mercado de Estados Unidos.

Por eso, este Gobierno avanzó en la firma de un Acuerdo Integral de Asociación Económica (Cepa), que es como un Tratado de Libre Comercio (TLC), pero más flexible. Es decir, se permite una apertura del comercio, para que sea mucho más robusto; pero no toca los aranceles. Y en este momento se está negociando un acuerdo de complementariedad con Arabia Saudita.

Así, por todas estas aperturas económicas, los Emiratos han respondido con buenas donaciones a Colombia. Según confirmó el viceministro de Relaciones Exteriores, los Emiratos donaron 40 millones de dólares para construir un hospital en el departamento de La Guajira y, según el Ministerio de Salud, el proceso está avanzando.

Además, el exministro de las TIC, Mauricio Lizcano, le confirmó a CAMBIO que mientras él estuvo al frente de esa cartera se firmaron dos memorandos de entendimiento con el ministro de Inteligencia Artificial de los Emiratos. Uno buscaba construir un data center en Colombia, que avanza en Santa Marta y tiene inversiones de ese país y del Gobierno colombiano a través de Ecopetrol.

En la más reciente visita a Oriente Medio, el Gobierno ya anunció la firma de un memorando de entendimiento con Arabia Saudita para impulsar la transición y la seguridad energética, temas que le interesan al presidente Petro.

Además del comercio, las relaciones con Catar tienen otro foco, según le dijeron a CAMBIO el viceministro Jaramillo y Cecilia Porras, presidenta de la Cámara de Comercio Árabe en Colombia. Primero, porque este país está más dispuesto a la cooperación por sus creencias religiosas. Aunque también es cierto que se han firmado cinco memorandos de entendimiento en temas económicos, de turismo, deporte e intercambio de noticias.

Pero los árabes no solo “le tienen cariño a Colombia”, como dijo un exfuncionario del Ministerio de Relaciones Exteriores, sino que también tienen un papel clave en las exportaciones y en los negocios. 

Los árabes importan más de 600 millones de dólares

De acuerdo con Cecilia Porras, presidenta de la Cámara de Comercio Árabe en Colombia, los Emiratos, Arabia y Catar son claves en la apuesta por diversificar la canasta exportadora. Primero, porque solo los Emiratos importaron 513 millones de dólares de Colombia en 2024. Pero uno de los temas que genera alerta es que casi 468 millones de dólares son por productos minero-energéticos. Es decir, oro, minerales del oro y sus concentrados, entre otros. Solo 45 millones de dólares son por otros productos como el café, las frutas y las perlas.

Mientras que Arabia Saudita importó 94,7 millones de dólares. De esos recursos, 47 millones son por café verde, que es lo que más compran. Pero también importan animales vivos. De hecho, Porras le dijo a CAMBIO que solo por ese rubro le llegaron 14 millones de dólares a Colombia en 2024.  

En cambio, las cifras con Catar son más frías, porque solo importaron 2,4 millones de dólares.

Cifras de comercio con países árabes.
Cifras de las exportaciones a algunos países árabes. Fuente: Legiscomex - Cámara de Comercio Árabe Colombiana. Gráfico: Kim Vega.

Nutresa, Santurbán y las aerolíneas: los negocios de los árabes en Colombia

Uno de los sectores que les interesa a los árabes en Colombia es el mercado de alimentos y lo hicieron entrando a lo grande. Ellos le inyectaron recursos al conglomerado empresarial de los Gilinski para que se quedaran con la mayor participación accionaria de Nutresa, una de las empresas emblemáticas del sector alimenticio.

“Gilinski conocía muy bien al Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) y esperó el momento perfecto para atacar y hacer unas ofertas públicas de adquisición (OPA) que pusieron en jaque al GEA y logró comprar Nutresa. Él no tenía todo el capital y una empresa de Emiratos Árabes Unidos le proporcionó los recursos a una tasa muy baja”, explicó Andrés Moreno Jaramillo, analista económico y bursátil.

Incluso, el analista Moreno explica que en esa negociación el Gobierno tuvo que emitir un decreto que hizo más fácil el intercambio final entre Gilinski y el GEA.

Después de aquel negocio, Gilinski sigue teniendo el poder de Nutresa, pero la empresa árabe International Holding Company (IHC) aún tiene participación. Al cierre de 2024 tenían 15 por ciento de las acciones, pero al 30 de junio de 2025 solo reportan 2,45 por ciento. 

Nutresa
Accionistas de Nutresa con corte a junio de 2025.

Otro de los intereses de los Emiratos en Colombia es la minería en el páramo de Santurbán. Sin embargo, los últimos gobiernos no han estado del todo de acuerdo con esa práctica y le han cerrado el camino a los árabes. En 2021, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) archivó definitivamente la solicitud del proyecto minero del páramo, que tenía la multinacional árabe Minesa. No obstante, el diario El Tiempo reveló que la compañía Aris Mining, en la que el fondo árabe Mubadala –dueños de Minesa– tienen el 49 por ciento de las acciones, intenta construir una nueva mina en Soto Norte, cerca del páramo de Santurbán.

La compañía canadiense presentaría la solicitud de licencia ambiental en 2026 y es probable que el camino no sea tan fácil. Precisamente por la oposición que ha hecho Petro de extraer recursos de las zonas protegidas.

Si bien este podría ser un punto problemático en las relaciones, el exembajador Jaime Amín asegura que los árabes “siempre han sido muy respetuosos con la autoridad ambiental” y que las negativas no han sido una dificultad en los demás negocios.

Uno de ellos, por ejemplo, es el de la incursión de las aerolíneas, que toma cada vez más fuerza. La aerolínea Emirates llegó a Colombia hace un año y medio y para ese proceso le hicieron campaña durante nueve meses, porque querían evitar problemas con otras empresas que operan en el país y que llevan años en el mercado. 

Hoy Emirates tiene línea de Bogotá a Dubái, con una escala en Miami y, según Porras, a raíz de esa conexión, se mueven 18 toneladas diarias de carga.

Además, dice que esperan que la visita del presidente a Catar sirva para oficializar la llegada de la aerolínea Qatar Airways a Colombia, con dos vuelos a la semana entre Doha y Bogotá. 

Catar, de potencia económica a mediador en conflictos

Y como si todo lo anterior fuese poco, el Gobierno tambíen ve en los árabes a unos potenciales intermediarios en conflictos internos y externos. Primero, porque Catar es el mediador en los diálogos del Gobierno colombiano con integrantes del Clan del Golfo. Segundo, porque en este viaje al Oriente Medio, el presidente le pidió a Arabia Saudita que medie con Estados Unidos por los ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico.

¿Por qué elegir a estos países, si más cerca hay otros aliados estratégicos? De acuerdo con el viceministro de Asuntos Multilaterales, Mauricio Jaramillo, es claro que Catar, por ejemplo, tiene antecedentes de ser mediador en conflictos de gran escala, como el de Israel y Hamas.  “Con Catar hay una relación política muy importante y creo que ha sido inédita. Porque nunca antes un Estado de esa región nos había facilitado sus buenos oficios para el conflicto”, aseguró Jaramillo.

Pero también es cierto que Catar tiene una muy buena relación con Estados Unidos y podría llevar el mensaje de que los diálogos con el Clan del Golfo son una muestra de la lucha contra las drogas.

Como dijo el internacionalista Felipe Medina, “Catar tiene la gran ventaja de ser aliado de Estados Unidos. A la par, tiene credibilidad y transparencia entre varios actores globales. Esto le da un campo importante para actuar en calidad de mediador”, aseguró. Sin embargo, cree que los resultados de los diálogos con el Clan del Golfo aún están por verse.

Lo que ha dejado claro el presidente es que no les soltará la mano a quienes “tratan a Colombia como princesa”, y actuando pragmáticamente, deja a un lado las contradicciones ideológicas.

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