
“Los Estados tienen obligaciones para que el derecho al cuidado se vuelva una realidad”
CAMBIO habló con Margarita Martínez y Lucía Ramírez, coordinadora y asesora de la Línea de Género de Dejusticia, respectivamente, sobre las implicaciones de la determinación de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que reconoció el cuidado como un derecho humano autónomo. Entrevista.
Los seres humanos necesitamos de cuidado en varias etapas de nuestra vida y eventualmente también seremos cuidadores. No se trata únicamente de velar por un familiar enfermo, mayor o en situación de discapacidad, o de un recién nacido: se trata de un cúmulo de actividades que nos permite vivir en bienestar, de asegurar condiciones de atención para una existencia digna.
Por esa razón, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte DIH) declaró el cuidado como un derecho humano autónomo, así como lo son los derechos fundamentales a la vida o la dignidad. Un derecho que, en consecuencia, es justiciable por las personas que pueden reclamar su vulneración y exigir su cumplimiento. Un derecho que los Estados parte de la Convención Americana de Derechos Humanos como Colombia deben respetar y garantizar, tomando medidas legislativas.
CAMBIO habló con Margarita Martínez y Lucía Ramírez, coordinadora y asesora de la Línea de Género de Dejusticia, respectivamente, sobre las implicaciones de esta determinación.
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