Ir al contenido principal
Pedro Arnulfo Sánchez
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, durante un acto oficial
Poder

Abren investigación al ministro de Defensa y a Zapateiro por presunto tráfico de influencias. Pedro Sánchez dijo que la denuncia es “un montaje”

La Fiscalía 11 Delegada ante la Corte Suprema de Justicia asumió la investigación contra el ministro de Defensa, general (r) Pedro Arnulfo Sánchez, y el general (r) Eduardo Zapateiro Altamiranda, tras denuncias del sargento (r) Alexander Chala Sáenz sobre supuestos chats que evidenciarían negociaciones y favores a espaldas del presidente Gustavo Petro.

Por: Juan David Cano

Este 15 de septiembre se conoció que la Fiscalía 11 Delegada ante la Corte Suprema de Justicia asumió formalmente el estudio de la investigación penal contra el ministro de Defensa, general (r) Pedro Arnulfo Sánchez, y el general (r) Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda, por el presunto delito de tráfico de influencias de servidor público.

La denuncia inicial

El origen del proceso se remonta al pasado 2 de agosto, cuando el sargento (r) del Ejército Nacional y excandidato al Senado por el Pacto Histórico, Alexander Chala Sáenz, publicó en su cuenta de X una serie de mensajes acompañados de capturas de pantalla que, según él, correspondían a chats entre Sánchez y Zapateiro.

De acuerdo con Chala, en esos supuestos diálogos se discutían “acuerdos, negociaciones y favores” realizados a espaldas del presidente Gustavo Petro para desestabilizar al Gobierno. El denunciante aseguró que recibió la información de una fuente reservada y que, por seguridad, decidió no revelar su identidad.

Señalamientos de corrupción y las dudas sobre la autenticidad de los chats

En sus publicaciones, Chala denunció la existencia de redes de corrupción dentro del Ministerio de Defensa, acusando al ministro Sánchez de actuar en contradicción con el discurso oficial de transparencia. Según sus afirmaciones, algunos altos mandos habrían sido favorecidos con nombramientos, reintegros y ascensos irregulares.

“Algunos funcionarios designan y destituyen personal de forma arbitraria y persiguen a quienes denuncian estos actos. Incluso, se han archivado requerimientos de los mismos entes de control con el fin de proteger a funcionarios de alto nivel que han llegado a ocupar cargos por recomendación. También se han llegado a modificar conceptos jurídicos con el fin de pagar de manera ilegal las cesantías de altos mandos que fueron retirados y luego reintegrados”, escribió Chala.

Entre los nombres mencionados en sus declaraciones figuran los generales Raúl Vargas Idárraga, Ricardo Rubiano Groot, Jorge Isaacs Hoyos Rojas, Omar Esteban Sepúlveda Carvajal y la general (r) María Paulina Leguizamón Zárate, todos ellos señalados por el sargento de haber sido considerados para cargos de dirección o de recibir beneficios pese a cuestionamientos previos. Chala también sostuvo que este entramado configuraría un “pago de favores”, ya que la mayoría de los oficiales señalados habrían sido superiores o cercanos al ministro Sánchez en su carrera militar.

Las imágenes compartidas por el denunciante muestran conversaciones a través de la aplicación Signal, en las que se hablaría de visitas al Comando General de las Fuerzas Militares, además de compromisos relacionados con nombramientos. Aunque Chala defendió la autenticidad del material, reconoció haber recibido advertencias de que los chats podrían haber sido manipulados o generados con inteligencia artificial, algo que será materia de verificación judicial.

La respuesta del ministro: “Es un montaje”

Por su parte, el ministro Sánchez respondió a las acusaciones del sargento a través de un derecho de petición que emitió el 19 de agosto y una denuncia penal radicada el pasado 4 de agosto ante la Fiscalía, donde sostuvo que los supuestos chats difundidos son falsos y hacen parte de un montaje en su contra.

En su declaración, Sánchez reconoció que el número de teléfono que aparece en las capturas le perteneció por más de dos décadas, pero explicó que lo suspendió después de que Chala lo hiciera público sin su consentimiento. Según el ministro, esta filtración lo expuso a riesgos de seguridad como intentos de suplantación en WhatsApp, interceptaciones ilegales y amenazas a él, su familia y altos mandos militares con los que mantiene contacto.

colp_319107.jpg
*Pedro Arnulfo Sánchez | Foto: Colprensa*

Aunque el jefe de la cartera de Defensa reconoció que usaba Signal, negó haber sostenido conversaciones en esa plataforma con el general (r) Eduardo Zapateiro después de marzo de 2025, fecha en la que asumió el cargo de ministro. También rechazó haberse reunido con él en un apartamento del norte de Bogotá en julio, como lo insinuó el denunciante.

Frente a la difusión de los chats, Sánchez denunció al sargento Chala por falsedad en documento privado, calumnia, injuria y falsa denuncia contra persona determinada. Argumentó que las acusaciones no solo lesionan su buen nombre, sino que además afectan la institucionalidad del Ministerio de Defensa y la confianza ciudadana en las Fuerzas Armadas.

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir artículo en redes sociales