
Contratos, presiones, conspiraciones y paranoia: el detrás de cámaras del caso Angie Rodríguez
Hay una versión oficial de la controversia de turno: una gerente que habló de más, un Gobierno que indaga denuncias y una historia a la que se le quiere bajar la caña. Luego está la otra versión: la de la Ruta del Arroz, los recursos millonarios, las contradicciones, los vacíos y los intereses políticos dentro del Fondo Adaptación de los cuales nadie en el Gobierno ha querido explicar a fondo. Esta es esa historia.
Por: Mateo Muñoz
Un funcionario del Fondo Adaptación atinó a calificar –con crudeza– que la situación en la entidad es una especie de “tiroteo de agravios”. Para él, que reitera cada diez frases la petición de reservar su identidad, en ese cruce de señalamientos alzar la cabeza puede producir que un proyectil termine con su carrera profesional, temporal o definitivamente. “Hay una cacería de brujas en la que uno ya no sabe a quién saludar y a quién no para evitar que te metan en un complot”, dice.
El clima es de zozobra. Para la mayoría de funcionarios y contratistas no está claro qué pasó en la última semana. ¿Quiénes son los buenos? ¿Quiénes son los malos? ¿La gerente se va o se queda? ¿Usted sabe si el espía es realmente el espía? ¿A quién espiaban y para qué?
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