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Petro presenta pasaportes
El 19 de febrero, Petro mostró el nuevo pasaporte ante una multitud y aseguró que ya estaba lista la producción. Un acta de la Procuraduría del 23 de abril revelaría que, a esa fecha, la Imprenta solo había fabricado 1.500 muestras sin validez para ciudadanos
Poder

¿Qué es verdad y qué es mentira sobre los pasaportes en el acta de la Procuraduría y en la respuesta del Gobierno?

Un acta de la Procuraduría revelada por CAMBIO evidencia que el contrato de los pasaportes no se está cumpliendo a cabalidad en sus primeros 30 días de ejecución. El Gobierno defiende el modelo como una transferencia de capacidades al Estado, pero no reconoce los incumplimientos de cláusulas esenciales del contrato. CAMBIO les explica.

Por: Sylvia Charry

El pasado domingo, CAMBIO reveló el acta de una inspección que hizo la Procuraduría a la Imprenta Nacional que dejó al descubierto una grieta central en el nuevo modelo de pasaportes: mientras el Gobierno defiende el convenio con la Casa de la Moneda de Portugal como una apuesta de soberanía, transferencia tecnológica y fortalecimiento de capacidades del Estado, el documento muestra que varias obligaciones básicas del contrato no se están cumpliendo como fueron pactadas. 

Tras la publicación, respondieron el presidente Gustavo Petro y la presidenta de la Imprenta, Viviana León, quien sostuvo que el convenio no buscaba contratar a un proveedor privado ni comprar libretas en el mercado ordinario, sino implementar un modelo de cooperación pública internacional para transferir capacidades tecnológicas, productivas, operativas y de custodia al Estado colombiano. Pero esa explicación no borra el punto de fondo: la Procuraduría encontró que la participación de IN Groupe no aparece formalmente sustentada ni aprobada por escrito, que no existen informes mensuales de ejecución y que el protocolo integral de cadena de custodia aún estaba en borrador. Es decir, la discusión no es semántica –si el modelo se llama cooperación, transferencia o soberanía–. Es más básica: qué dice el convenio, qué debía estar listo y qué no estaba cuando el organismo de control fue a buscarlo.

“El convenio cuestionado no tuvo por objeto contratar a un proveedor privado para imprimir pasaportes, ni adquirir libretas en el mercado ordinario. Su finalidad es implementar un modelo de cooperación pública internacional orientado a transferir progresivamente al Estado colombiano”, dice la Imprenta en el comunicado de prensa. Pero la entidad no respondió lo básico sobre el incumplimiento de las cláusulas.

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