
Vargas Lleras, una vida soñando con ser presidente
Germán Vargas Lleras. Foto: Colprensa.
Adiós a un auténtico animal político que batalló durante un año contra un tumor cerebral, con dos neurocirugías: una en abril en la Fundación Santa Fe y otra en mayo en Houston, Estados Unidos. Desde niño se preparó para ganar la Presidencia.
Por: Armando Neira
Hasta hace muy poco tiempo, el país más o menos sabía quién podría ser el próximo presidente. Bastaba con mirar la fila india de los mandamases de los partidos tradicionales y ver allí un puñado de apellidos: López, Samper, Pastrana, Santos, Vargas Lleras, Gómez Hurtado. La excepción a la regla fueron los dos últimos.
El sueño del líder conservador terminó con su asesinato el 2 de noviembre de 1995, con la autoría de las Farc, según su propia confesión ante la Jurisdicción Especial para la Paz. Y el de Germán Vargas Lleras quedó truncado por un tumor cerebral contra el que batalló durante un año. En ese proceso se sometió a dos neurocirugías: una en abril en la Fundación Santa Fe y otra en mayo en Houston, Estados Unidos.
Terminó así una carrera pública que inició a los 19 años como concejal de Bojacá, un lugar apacible de calles empedradas y arquitectura colonial, adonde fue enviado por Luis Carlos Galán, líder del Nuevo Liberalismo y otro a quien la violencia también se le atravesó en su camino a la Casa de Nariño.
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